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¿Qué cualifica a la psicología interconductual como un enfoque para el tratamiento?

Documento Original: Kantor,J.R.(1987) What qualifies interbehavioral psychology as an approach to treatment? In: Ruben, D.H. & Delprato, D.J. (Eds.). New ideas in therapy. Introduction to an interdisciplinary approach. Westport: Greenwood Press. 3-8

Traducción: Jorge Campo

Revisión: Julio Varela Barraza

INTRODUCCIÓN

Desde la perspectiva interconductual, una de las premisas básicas es que para ser efectivo en cualquier ámbito profesional, se requiere que los trabajos se basen en fundamentos auténticamente científicos. Los ingenieros, por ejemplo, deben contar con la necesaria orientación de la física, la química y la geología. No existe fisiólogo alguno que pueda considerarse altamente cualificado si no está bien preparado en las diversas ramas de la biología como la anatomía, fisiología, embriología y bacteriología. Análogamente, los psicólogos clínicos no tendrán capacidad alguna de éxito si no han adquirido conocimientos y experiencia suficientes en el campo de la psicología científica. La afirmación de que la psicología interconductual es una base efectiva en las aplicaciones clínicas constituye una de las hipótesis básicas del presente trabajo. El éxito en la mejora o el cambio radical de conductas desviadas o insatisfactorias puede esperarse mediante la aplicación  de los principios interconductuales.

Lo que permite a la Psicología Interconductual tratar problemas de conducta inusuales o de inadaptación, ya sean reacciones extremas, inhibiciones o, simplemente, respuestas inadecuadas en circunstancias específicas, es su derivación de las observaciones reales de eventos los psicológicos, en lugar de la doctrina histórica y transcendental. La Psicología Interconductual se separa radicalmente de las visiones tradicionales que subdividen, míticamente, a los organismos y personas en estructuras biológicas coordinadas con almas transcendentales, mentes u otros procesos psíquicos. A continuación, se describen algunos de los aspectos de la psicología interconductual que pueden favorecer la aplicación clínica.

LA PSICOLOGÍA INTERCONDUCTUAL COMO CIENCIA NATURAL

Como todas las ciencias auténticas, la Psicología Interconductual tiene por objeto la investigación analítica, sin limitaciones, de la interconducta de los organismos individuales y de las condiciones bajo las cuales ocurren sus actividades. En cualquier caso, las interacciones observadas constituyen los datos o eventos de la ciencia en cuestión. Invariablemente, los eventos científicos incluyen sistemas o campos. Cada ciencia se caracteriza por un  tipo de datos específicos, así como por los métodos y aparatos particulares que se requieren para el entendimiento de los eventos investigados. Los datos de la astronomía se conforman con la interconducta de planetas y galaxias. El físico estudia la acción o energía entre varios objetos; la química investiga las interacciones de numerosos reactivos y compuestos, ante condiciones específicas de temperatura, presión y catálisis. Los datos de dichas ciencias son inorgánicos.

Los campos psicológicos se clasifican como organísmicos y se componen de, al menos, tres componentes: a) un organismo que interactúa; b) otros organismos, objetos y eventos; c) auspicios específicos o factores disposicionales. Antes de describir los detalles de los componentes del campo psicológico, deben señalarse tres características conspicuas de tales campos.

Orígenes del campo específico. Los eventos psicológicos, en tanto acciones de organismos específicos, pueden ubicarse temporalmente y de manera precisa como el punto de origen en el ciclo de vida de los individuos biológicos. Los eventos psicológicos se originan poco antes del nacimiento y terminan con el fallecimiento del organismo.

Los eventos psicológicos son adaptaciones. En gran medida, los eventos psicológicos son la continuación compleja de las adaptaciones bioecológicas al medio simple o complejo. Los contactos con el medio, junto con otros criterios, se nominan como normales o anormales. Los intercomportamientos adecuados pueden no desarrollarse, deteriorarse o no existir.

La evolución individual. Otro aspecto destacable de la psicología interconductual es la evolución individual de sus ejecuciones y rasgos, a medida que los organismos maduran y mantienen su desarrollo y vigor fisiológico. A través de los contactos con estímulos particulares de su ambiente, los organismos desarrollan actividades complejas que podrían ser descritas como afectivas, efectivas, lingüísticas, de opinión,  racionales,  irracionales, etc. A continuación, haremos una breve presentación de los tres componentes principales de los campos psicológicos.

a) La personalidad psicológica

A pesar de que los organismos humanos son y siempre serán individuos biológicos -en pocas palabras, animales-, pertenecen a una especie tan avanzada en la evolución que son capaces de crear y mantener instituciones culturales conocidas, generalmente, como civilizaciones. El contacto con un ambiente civilizado multiplica en gran medida la naturaleza y complejidad de los eventos psicológicos. De este modo, los sujetos se transforman de homínidos ordinarios en personalidades. Esto significa que los organismos no sólo interactúan  con las particularidades de la naturaleza como la tierra, el clima, la atmósfera, sino que también deben interactuar con cosas y eventos en numerosas situaciones de naturaleza social, laboral, política, económica, moral, científica y estética. En cada situación, la persona desarrolla modos de  comportarse en reciprocidad con el desarrollo de las funciones  de las cosas y los eventos ambientales. El desarrollo del organismo consistirá ahora en la construcción de interacciones culturales, como es el caso del lenguaje, de las creencias religiosas, de las prácticas morales y de otros rasgos pertenecientes a la civilizacion. Los auspicios o el ambiente pueden situarse en una jerarquía madurativa, cuya primera etapa consiste en las relaciones materno-filiales. Las etapas posteriores consisten en interacciones con la familia, con los compañeros de juego, con la escuela, con la comunidad, y con las situaciones profesionales. Estas interrelaciones con el entorno resultarán en la evolución de una personalidad única.

En correspondencia recíproca con eventos ambientales y circunstancias específicos, los individuos forman respuestas y rasgos que se pueden representar jerárquicamente. En los primeros estadios madurativos, los organismos desarrollan ajustes orgánicos elementales para las funciones fisiológicas y el cuidado infantil. Sucesivamente, desarrollan interconductas rudimentarias con padres y cuidadores. Tempranamente, el habla y la conducta lingüística caracterizan la evolución cultural de los rasgos humanos. La completa maduración de los rasgos comprende los buenos y malos modales, la empresa vocacional y pericia, docilidad, criminalidad, feminidad, masculinidad, homosexualidad, convencionalismo y rebeldía. Cada individuo, desarrollándose en un conjunto único de condiciones del entorno, llegará a ser una personalidad única, sujeta a los cambios de las circunstancias ambientales.

Observación de la evolución de la personalidad. Dado que la evolución de la personalidad es un proceso natural, ésta se puede observar en el desarrollo de los recién nacidos. Los humanos recién nacidos inician meramente como  humanos. Se hallan completamente libres de naturalezas innatas o propensiones para desempeñar respuestas psicológicas. Las acciones psicológicas y rasgos aparecen a través de procesos de adquisición, aprendizaje y educación. Estos procesos constituyen, básicamente, adaptaciones interconductuales a las cosas, personas y eventos que, invariablemente, rodean a los recién nacidos.

En gran parte, la evolución de la personalidad es accidental y sin dirección, aunque cada familia, grupo o comunidad dispone de sistemas educativos formales para favorecer tipos particulares de desarrollo. Los padres, en cooperación con distintos agentes culturales, diseñan planes relativos al modo en que deben comportarse los niños. En las diversas culturas, existen las notables “tres R1″ [^1] pero, la mayor parte de las veces, el joven las desarrolla de manera personal. Esto es, los contactos con los objetos de estímulo – sean personas o cosas- son casuales y el desarrollo carece de una supervisión estrecha y directa. Otra parte del proceso educativo se da entre los rasgos comunes y personales. Los rasgos comunes del organismo en desarrollo se dirigen al mantenimiento de ciertas instituciones culturales, tales como el dialecto, la religión y la moral. Los rasgos personales de la educación pueden considerarse como la matriz básica de las diferencias individuales. Este aspecto del desarrollo resulta en la conducta llamada adecuada, inadecuada, ajustada, desviada, deseable o indeseable. La conducta indeseable es fuente para la intervención clínica, para la observación, el diagnóstico y la terapia.

Aspectos idiosincrásicos de la evolución de la personalidad. Cada persona es miembro de diversos grupos humanos, y cada uno de éstos, sea social, político, religioso, industrial o económico, se atomiza en unidades aún más pequeñas. Así, surge la multiplicidad e intensidad de las diferencias individuales. No hay dos personas exactamente iguales.

Además de las diferencias de personalidad obvias, entre la combinación única de las diferencias culturales de la persona, existen rasgos idiosincrásicos que cada una desarrolla. Estas son las capacidades únicas para la invención, composición musical, descubrimiento matemático y otras conductas que hacen a cada persona diferente de otra. Estos rasgos idiosincrásicos obtienen la aprobación o desaprobación de otros, por lo cual se convierten en objeto de interés de los psicólogos clínicos.

b) Objeto de estímulo y funciones

El segundo componente invariable de los campos psicológicos está conformado por objetos, sean personas, objetos y circunstancias. Es importante señalar que los objetos de estímulo siempre actúan conforme  en las funciones que se han  adquirido a través de  los contactos previos con los organismos. Cada objeto  o persona adquiere una o más funciones, relacionadas con el uso, el gusto, la aversión, la posesión,  entre otras.

Las personas desarrollan funciones diversas, tales como la de ser agradable o desagradable,  inteligente o tonto, útil o indiferente. Del mismo modo, los objetos desarrollan una variedad de funciones. Así, las mesas son objetos sobre los que se colocan las cosas y las sillas son objetos para sentarse. Ciertos alimentos llegan o no a ser aceptables para el gusto o se convierten en absolutamente indigestibles. Hay un número infinito de funciones discriminativas desarrolladas. Muchas de éstas  se relacionan con reacciones  de temor y aversión, amor u odio,  entre otras muchas reacciones afectivas.

c) Auspicios o factores disposicionales

Los organismos son, simultáneamente, entes organísmicos e inorgánicos [^2] . Por lo tanto, éstos como sus conductas,  están sujetos a las mismas condiciones que los  eventos biológicos, físicos y químicos.  Además, los campos psicológicos se caracterizan por circunstancias únicas. Los  objetos y las personas, mediante su interacción con los objetos de su entorno, desarrollan funciones que hacen que los campos psicológicos  difieran de  los objetos que pertenecen a la   física y a la  biología. Las funciones de respuesta de los organismos  se correlacionan con las funciones de los objetos  establecidas mediante interacciones previas.

EVOLUCIÓN LINGÜÍSTICA COMO MODELO DE LA PSICOLOGÍA CIENTÍFICA

El seguimiento del habla y lenguaje infantiles y de su posterior desarrollo  nos proporciona un excelente modelo de la evolución psicológica, con una sola restricción: no debemos olvidar que el habla únicamente es uno de los muchos tipos de adaptación a determinadas circunstancias ambientales.  Es frecuente asociar la conducta del  habla  y el desarrollo posterior del lenguaje con  la vocalización infantil. Pero la relación entre éstos es ciertamente remota. Básicamente, la producción de sonidos vocales no está más relacionada con el habla de lo que lo está la conducta de caminar con la acción de ir a un colegio o escuela en particular. En dicho estado de vocalización, aún no se encuentra presente ninguna circunstancia para el establecimiento de relaciones humanas.

A medida que ocurre la maduración, el niño comienza a estar rodeado de personas, objetos y circunstancias que lo conducen a realizar muchos ajustes lingüísticos.  El habla del niño se desarrollará en función directa de las circunstancias de su vida cotidiana. Hará comentarios respecto a determinados sucesos según éstos sean más o menos habituales,  formulará preguntas que se responderán y ocurrirán diversos diálogos generales. Y mantendrá conversaciones relativas a muy variados temas de carácter general.

El modelo de evolución lingüística  presentado no sólo muestra   los estados específicos del desarrollo de la personalidad, sino también la gran diferencia de la psicología interconductual con respecto a la interpretación  convencional del habla como  la producción de palabras, asociada a  significados psíquicos. La consideración del habla como un conjunto de entidades verbales constituye, obviamente, una herencia de la época en la que las adaptaciones lingüísticas complejas recibían un tratamiento de cosas con funciones exclusivamente exegéticas, como ocurría en las interpretaciones de materiales textuales sagrados.

LA PSICOLOGÍA INTERCONDUCTUAL EN LA APLICACIÓN CLÍNICA

La  psicología  científica puede ayudar de varias maneras  en el campo  clínico. En primer lugar,  están las ventajas  del enfoque naturalista a los problemas encontrados. Debido a que el trabajo clínico se interesa en los problemas de la interconducta de los individuos,  el psicólogo clínico  puede enfocarse en las actividades de los individuos de un modo integral, apartándose por completo de las abstracciones teóricas tradicionales. Nunca se debe confundir  el diagnóstico y los tratamientos con las nociones de estados mentales internos o cerebros imaginantes, ni buscar causas en  bases congénitas inexistentes.

Dado que los males psicológicos se refieren un amplísimo abanico los problemas de  normalidad, anormalidad, desviaciones, o declinaciones, un adecuado tratamiento de los mismos requiere que, previamente, se localicen las causas en la personalidad del individuo, en las condiciones y en los factores ambientales. Muchos problemas tienen su origen en una carencia de continuidad en los componentes del campo. Resulta extremadamente útil para los psicólogos clínicos adquirir la  habilidad de analizar las quejas a partir de su reporte, esto es, estar atento a los tipos de quejas y su gravedad.

Tipo de problema. En general, los males clínicos son problemas de inadaptación. La conducta puede resultar insuficiente o demasiado intensa, pudiendo afectar principalmente al paciente, o a otras personas e, incluso, a comunidades enteras.

Gravedad del problema. Las valoraciones clínicas se encuentran enormemente influenciadas por la gravedad e intensidad de la enfermedad o situación insatisfactoria. La desviación, pérdida o  declinación puede afectar a un segmento de la conducta, a más de uno o puede involucrar la entera personalidad del paciente. Así, la conducta observada podrá ser calificada como una conducta simplemente inusual, como un problema de inadaptación  totalmente  patológico.

La conducta puede ser  evaluada como inusual a causa de una mera diferencia individual. Un niño puede persistir en hacer algo que resulta inconveniente o indeseable. La conducta  problema puede ser temporal o de larga duración. Pero esto es medianamente detectable.

La conducta inadaptada es aquella que indica un fallo en la vida ordinaria. Diversos  ejemplos son las deficiencias para el aprendizaje de la inconformidad de la conducta social. Los individuos pueden realizar conductas problemáticas para la familia, la policía u otras comunidades oficiales.

Las conductas patológicas son indicio de desviaciones extremas de la personalidad. Se encuentran en individuos que, en su inmensa mayoría, tienen problemas muy serios y problemáticos.  Se desvían extremadamente de las llamadas personalidades normales, en sus variadas retardaciones. El caso más grave carece de la capacidad para cuidarse a sí mismo o para desarrollar una conducta hostil a su propio bienestar y para la seguridad de los demás.

Puede esperarse que la  psicología  interconductual se incorpore efectivamente al análisis diagnóstico y a las intervenciones de la práctica clínica. Además, como disciplina científica, puede también clarificar el problema general de la práctica profesional.

Psicología  clínica y práctica médica. Con el nacimiento de la  psicología  clínica como rama profesional de la Psicología, han surgido diversas cuestiones como ¿quién debería dirigir el análisis y el tratamiento de las desviaciones de la conducta: un psicólogo o un médico?. Inicialmente, la costumbre y la ley favorecieron a la última de las opciones, aunque cada vez, resulta más obvio que los psicólogos están más cualificados para tratar problemas psicológicos. No hay duda de que esta situación deriva del hecho de que la conducta humana comprende factores ecológicos, psicológicos y sociológicos.

Aunque los factores clínicos centrales son psicológicos, pueden incluir  fisiológicos, en cuyo caso resultará necesaria la colaboración de un médico competente. Además, existe el reclamo de que los psiquiatras deberían ser los terapeutas de los desórdenes de la conducta y desajustes del equilibrio social.

Sin embargo, hay muchos pacientes que, a causa de deformaciones congénitas o por lesiones accidentales, son incapaces de desarrollar y realizar actividades psicológicas. Pero existe una gran diferencia entre la conducta desviada y la destrucción  de las estructuras biológicas y de las funciones de los individuos.

La competencia de los psicólogos practicantes, siempre está en entredicho. Resulta extraño encontrar un psiquiatra que rechace el venerable dualismo mente-cuerpo. Apoyándose en la  psicología  interconductual, tanto el análisis de la conducta anormal y los problemas de la práctica psicológica, y médica,  pueden clarificarse.


[^1]: N. del T.: Las “Tres R” es la forma coloquial y ligeramente humorística de referirse a “Reading, [W]Riting y Rithmetic” (lectura, escritura y aritmética). Resulta intraducible del inglés.

[^2]: En sus últimos trabajos, Kantor escribió específicamente sobre tres tipos de evolución: (1) Inorgánica o-físico-química, (2) orgánica, biológica o filogenética, y (3) psicológica. A veces añadió una cuarta categoría o evolución cultural. La idea era reemplazar los conceptos medievales de materia, vida y mente. Una buena fuente bibliográfica al respecto es: The Science of Psychology. Kantor y Smith.